Los descendientes de Sin-ibni – Relatos de una biblioteca babilónica

Historias en arcilla

Relatos de una biblioteca babilónica (IV)


 

En las tablillas de la Temple Library at Babylon se recogieron sobre todo series de salmos e himnos para el servicio público (lamentos balag y er-shem-ma), pero también vaticinios, oraciones, instrucciones y otros textos mágicos pertenecientes a la esfera privada. En muchos casos se trata de versiones resumidas o extractadas de textos originales mucho más largos; es por eso que en los colofones los copistas advierten que se trata de extractos (nishu) de una "tabla larga" (en la cual, es de asumir, se encontraría una versión completa del documento).

Una de las series recogidas por los escribas-kalû descendientes de Sin-ibni es la Ud-dam ki-âm-uš. Langdon (1909) traduce el título (que corresponde al primer verso del texto) como "[Su palabra], como el espíritu, es inmutable". Se trata de un balag que habla de la poderosa palabra de los dioses (sobre todo de la de Marduk), que hace temblar el mundo y, en su majestuosidad, provoca una aterrorizada y absoluta reverencia.

 

La palabra del señor postra la vegetación de los marjales.
La palabra de Marduk anega los campos a punto de ser cosechados.
La palabra del señor es un diluvio que irrumpe y descompone el rostro.
La palabra de Marduk es un diluvio que destroza y se lleva los diques.
Su palabra desgaja los árboles mesu...

 

También se encuentra la serie An-na e-lum-e, que Langdon traduce como "Del cielo exaltado", y que originalmente habría estado destinada al culto en la ciudad-estado de Ur. Este balag incluye un himno a la palabra de Anu (dios del cielo) y de Enlil (dios del viento y las tormentas), un himno a Sin (dios de la luna), otro a Shamash (dios del sol), oraciones a otros dioses menores, y un er-shem-ma final. Al parecer, el origen de la serie habría estado en un lamento por el poder destructor de la palabra de Enlil, que habría causado la ruina de Ur.

 

De los altos cielos, noble es su palabra.
Del divino Dios celestial, noble es su palabra.
De Enlil, noble es su palabra.
Si su palabra descendiese sobre un adivino, el adivino flaquearía.
Si su palabra descendiese sobre un profeta, el profeta flaquearía.
Si su palabra fuese pronunciada ante un joven, el joven rompería en llanto.
Si su palabra fuese pronunciada ante una joven, la joven rompería en llanto.

 

Una serie importante es la Am-e bar-nara o Ame bara-nara; el título es traducido por Langdon como "Al toro en su santuario", típica referencia semítica que compara a la deidad con el poderoso astado. Son seis tablillas de lamentos relacionados con la destrucción de Nippur y dirigidos a Enlil, protector de esa ciudad-estado sumeria y responsable de lo acontecido.

 

La ciudad hacia la que su Señor no muestra compasión se desvanece en el silencio.
La ciudad que no es cuidada, aquella por la que su Señor no muestra compasión,
aquella a la que no visita, aquella que no es visitada por ningún inmortal...
Tú, Señor, la has devastado; a sus habitantes los has aplastado;
las grandes puertas y los muros de ladrillo, tú los has echado abajo.
Contra los lugares sagrados, tú has alzado tu mano.

 

Otra serie presente en la Temple Library at Babylon es la Uru-hul-a-ge ("Aquella cuya ciudad está destruida", según Langdon): las habituales seis tablillas que contienen un balag con un lamento a Bau (diosa de la sanación, protectora de la ciudad-estado de Isin) y uno a la diosa Inanna o Ishtar (diosa del amor y la fertilidad, protectora de la ciudad-estado de Erech). Originalmente se trataría de dos lamentos dedicados a Bau, unidos en una misma serie; la segunda parte habría sido modificada cuando, en ciudades como Erech, la diosa Ishtar reemplazó a diosas como Bau.

 

Aquella cuya ciudad está destruida grita "¿Cuánto tiempo, oh templo mío?"
La joven cuya ciudad está destruida grita "¿Cuánto tiempo, oh templo mío?"
La madre de la ciudad principal, la reina que da vida a los muertos,
la princesa del noble templo, reina de Isin,
hija del templo, la reina Bau [...]
Reina de Egalmah, reina de Erabriri,
reina de Eniginmarra, reina de los lugares sacros [...]
Madre del templo, diosa de la medicina,
la joven grita "¿Cuánto tiempo, oh templo mío?"

 

Otra de las series incluidas entre las tablillas babilónicas es la Gu-ud nim kur-ra ("Exaltado héroe del mundo"), un lamento dedicado a Ninib. Se supone que es una adaptación de un lamento por una ciudad destruida por la ira del dios. Las tabletas contienen también un relato épico de las hazañas heroicas del propio Ninib (hijo de Enlil que, provisto de redes y arpones de luz, se lanzó a derrotar al monstruo de la oscuridad) y alabanzas al campeón de los dioses por su victoria (que es la de la luz del sol contra las tinieblas). Es curioso notar que sacerdotes y escribas mesopotámicos posteriores desposeyeron a Ninib de la autoría de estas hazañas y se las adjudicaron a Marduk.

 

Exaltado héroe del mundo, ¿comprende alguien tu forma?
Honorable, exaltado héroe del mundo, ¿comprende alguien tu forma?
¡Honorable, señor, gran campeón!
¡Gran campeón, señor, luz de Enlil!
¡Honorable señor, Ninib!
¡Gran campeón, señor de Ebir!
¡Honorable, descendiente de Esharra!

 

Completan el conjunto series como la Mu-tin nu-nunuz-dim-ma o Mu-ten nu-nunuz gim ("La diosa del parto"), originaria de Isin, y la E-lum didara ("El exaltado que caminó"), parte de la liturgia al dios Enlil. Esta última mezcla fragmentos de distintos periodos, distintos escribas y distintos templos hasta convertirlos en un texto casi ininteligible, que en algunos casos llega a contradecirse (Langdon, 2010). También se han identificado las series E-tur-dim ma-a-an, A-she-ir gig-ta, Uru-a-she-ir y Bul-dim im-si-a-a-an, y una er-shem-ma titulada En-zu s'a-mar-mar.

Elementos curiosos son, por ejemplo, una tableta que habría sido la sexta (y última) de una serie dedicada a la palabra de Enlil, y que, por ende, contiene la er-shem-ma: su texto proporciona los siete nombres heroicos de la deidad. O las instrucciones para los adivinos que leían vísceras, entre las que se cuentan las de lectura del ubânu (apéndice hepático en forma de dedo) que forma parte de la extensa serie de inspección hepatoscópica Bârûtu, o las que enseñan cómo interpretar otras entrañas, pertenecientes al sacerdote Nidintum-Anu, probablemente del célebre Templo de Eanna en la ciudad-estado de Erech (Clay, 2005).

 

Bibliografía citada

Clay, Albert T. (2005). Babylonian Epics, Hymns, Omens, and Other Texts. Eugene (OR): Wipf & Stock.

Langdon, Stephen (1909). Sumerian and Babylonian Psalms. París: Librería Paul Geuthner.

Langdon, Stephen (2010). Sumerian Liturgies and Psalms. Alexandria: Library of Alexandria.

 

Acerca de la entrada

Texto: Edgardo Civallero.

Fecha de publicación: 01.03.2016.

Foto: Encuentro de dioses en la Tableta de Shamash (Sippar, antigua Babilonia, siglo IX a.C.), de Wikimedia (enlace).

El texto corresponde a la cuarta y última parte del artículo "Los descendientes de Sin-ibni – Relatos de una biblioteca babilónica", de Edgardo Civallero, publicado como pre-print en Acta Académica y en Issuu. Las partes que componen la serie pueden consultarse juntas aquí.

 


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