Los descendientes de Sin-ibni – Relatos de una biblioteca babilónica

Una biblioteca familiar

Relatos de una biblioteca babilónica (II)


 

Entre los años 230 y 85 a.C., una familia de intelectuales babilonios con un alto nivel educativo y muy versados en la literatura clásica de culto se dedicaron a copiar y a editar, para su colección personal, himnos religiosos originalmente compuestos entre dos y tres milenios antes. El trabajo que realizaron fue exquisitamente cuidadoso: tomaron varias fuentes (tanto sumerias como babilonias y asirias) como referencia para elaborar sus copias, y fueron registrando todas las variantes del texto que pudieron encontrar.

La biblioteca privada de esta familia terminó siendo una de las últimas de su especie. El Imperio Arsácida impuso el zoroastrismo como religión, enterrando bajo su peso a todas las creencias anteriores. Y con la activa labor de los sacerdotes zoroastristas se popularizó la escritura oficial arsácida, el pahlavi, derivada del arameo. Hacia el siglo I a.C. la escritura cuneiforme y los saberes clásicos comenzaron a desvanecerse y poco después terminaron desapareciendo por completo.

La colección se conoce, en la literatura académica, como la Temple Library at Babylon, y la información sobre su hallazgo es escasa. Parte de las tabletas se encuentran en el Altes Museum de Berlín, que las adquirió en 1886. Su existencia fue divulgada por el arqueólogo estadounidense George Reisner a través de un extenso artículo (1896) en el que reprodujo sus contenidos. En la década de los 80 del siglo pasado se descubrió que algunas de las tablillas cuneiformes conservadas en el Metropolitan Museum de Nueva York [1] pertenecían a la misma biblioteca privada babilónica (los mismos escribas de la misma familia trataban los mismos temas con el mismo estilo, e incluso algunos fragmentos neoyorquinos completaban tablillas berlinesas rotas); hasta el momento, ninguno de los dos museos ha hecho intento alguno de reunirlas.

El análisis de los textos realizado por Reisner aportó valiosos datos. En principio, el arqueólogo se dedicó a revisar los colofones, fragmentos de información que los escribas colocaban al final de las tablillas cuneiformes. Generalmente incluían el nombre del autor, y la fecha y el lugar en los que se produjo el documento (Walker, 1990). En las piezas que componen la Temple Library at Babylon, tales colofones se ajustan al siguiente modelo:

 

Extracto número x de [sección o serie], que repite el extracto de la tabla larga realizado por NN, hijo de NN, descendiente de Sin-ibni, y copiado por NN, [grado de parentesco], escriba-kalû de Marduk.
En Babilonia, a x del mes x del año x. NN es rey.

 

Un ejemplo concreto de colofón es el hallado en la serie An-na e-lum-e:

 

Extracto uno de An-na e-lum-e, sin completar, que repite el extracto de la tabla larga realizado por Ea-balatsu-ikbi, hijo de Bel-apla-iddin, descendiente de Sin-ibni, y copiado por Ilishu-zera-epush, su hijo, escriba-kalû de Marduk.
En Babilonia, [...] año 112 [de la era Seléucida], que es el año 175 [de la era Arsácida], siendo Arsaces rey de reyes.

 

A través de estos fragmentos, Reisner descubrió que los autores firmantes fueron, sobre todo, los apil sin ibni: los descendientes de un tal Sin-ibni. La producción de las tablillas que componían la biblioteca fue, pues, un asunto de familia.

Recolectando datos y ordenándolos cronológicamente, el arqueólogo pudo elaborar un árbol genealógico que incluiría al susodicho Sin-ibni, a su hijo Bel-apla-iddin, a su nieto Ea-balatsu-ikbi, e incluso a sus bisnietos Bel-apla-iddin, Ilishu-zera-epush y Ea-balatsu-ikbi. Hay asimismo firmas "esporádicas" de algunos escribas que no habrían sido miembros de la familia: Bel-shunu, Bel-na'din-shumi, Bel-uballit-su, o Bel-uballit hijo de Bel-balatsu-ikbi hijo de Iddina-pap-sukkal.

Los descendientes de Sin-ibni eran, además de escribientes, sacerdotes kalû del dios Marduk, que habrían transmitido y heredado el cargo a través de las generaciones. De hecho, la gran mayoría de las tablas recuperadas de la Temple Library at Babylon llevan, como cabecera, la dedicatoria ina amât ilu Bel u ilu Belti-ya: "A instancias de mi Señor [Marduk] y mi Señora [Sarpanit]". Marduk era el dios-patrón de la ciudad de Babilonia; cuando ésta se convirtió en la principal urbe del sur de Mesopotamia, la deidad pasó a ocupar la cumbre del panteón regional [2] y su consorte, Sarpanit, se convirtió en la diosa-madre.

Las fechas incluidas en los colofones llevan una doble datación: las de las eras seléucida (griega) y arsácida (persa). La primera fue un sistema de numerar los años utilizado por el Imperio Seléucida, que tomaba como punto inicial del calendario la reconquista de Babilonia por Seleuco I Nicator en 311 a.C. El calendario arsácida, por su parte, comenzaba en el 248 a.C., año en el que el Imperio Arsácida sucedió a los seléucidas.

Las fechas corresponden sobre todo al periodo comprendido entre los años 81 y 137 de la era seléucida, es decir, 230 a 174 a.C. Este rango temporal incluiría los reinados de Seleuco II Calinico, Antíoco III El Grande y Seleuco IV Filopátor. Asimismo, en los colofones de las tablillas aparecen menciones a reyes arsácidas contemporáneos, como Arsaces I y Arsaces II.

Hay ejemplos puntuales de tablillas más tardías, datadas bajo los reyes seléucidas Antíoco IV Epífanes (175-164 a.C.), Demetrio I Sóter (161-150 a.C.), Alejandro Balas (150-146 a.C.) y Antíoco VI Evergetes/Sidetes (138-129 a.C.).

 

Notas

[1] Vid. p.e. Cuneiform tablet: dilmun nigin-na, ershemma, to Marduk. The Metropolitan Museum of Art. [En línea].

[2] Marduk sustituyó a otras deidades locales y regionales, lo cual certificó la supremacía de la ciudad-estado de Babilonia sobre todas las otras ciudades-estado mesopotámicas no solo a nivel material, sino también a nivel ideológico y espiritual. Muchas leyendas se re-escribieron para adecuarlas a esta nueva situación, como puede comprobarse cuando se revisan versiones más antiguas de determinados ciclos míticos (p.e. las hazañas épicas y creadoras de otros dioses le fueron adjudicadas a Marduk).

 

Bibliografía citada

Reinser, George (1896). Sumerisch-Babylonische Hymnen nach Thontafeln griechischer Zeit. Mittheilungen aus den Orientalischen Sammlungen, 10. Berlín: Königliche Museen – W. Spemann.

 

Acerca de la entrada

Texto: Edgardo Civallero.

Fecha de publicación: 16.02.2016.

Foto: Tableta cuneiforme, de Linking to thinking (enlace).

El texto corresponde a la segunda parte del artículo "Los descendientes de Sin-ibni – Relatos de una biblioteca babilónica", de Edgardo Civallero, publicado como pre-print en Acta Académica y en Issuu. Las partes que componen la serie pueden consultarse juntas aquí.

 


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