Epílogo | Manifiesto

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Reflexiones desde una bibliotecología crítica (VI)


 

No te quedes inmóvil / al borde del camino
No congeles el júbilo. / No quieras con desgana.
No te salves ahora / ni nunca.
No te salves. / No te llenes de calma.
No reserves del mundo / sólo un rincón tranquilo.
No dejes caer los párpados / pesados como juicios.

Mario Benedetti.[1]

 

1. Considerando que la teoría es la columna vertebral de toda disciplina, y que son los conceptos, categorías, vínculos, estructuras, relaciones, métodos y definiciones los que fundamentan su accionar, existe una necesidad urgente de regenerar, consolidar y ampliar el corpus teórico de la bibliotecología.

2. La teoría debería construirse: (a) a través de la sistematización planificada de las prácticas bibliotecológicas (sobre todo aquellas basadas en la evidencia) desde un enfoque plural, comparativo/internacional e integrador; y (b) a través del diálogo y el debate abiertos, interdisciplinarios, activos y críticos que permitan confrontar experiencias.

3. La bibliotecología debería considerar seriamente la inclusión de reflexiones y abordajes críticos, así como la adopción de perspectivas sociales, políticas y filosóficas (humanísticas) tanto en los procesos de elaboración y análisis teórico como en su práctica cotidiana.

4. Sería recomendable crear espacios de participación profesional en donde se divulgue y explique la teoría bibliotecológica, de forma que sea aprovechable y operativa, y en donde a la vez pueda ser discutida, contestada e incluso reformulada (especialmente a través de estrategias de investigación-acción).

5. Tanto la teoría como las herramientas necesarias para su construcción y los lineamientos de adaptación de categorías pertenecientes a otros campos del saber tienen que estar presentes en los ámbitos académicos y educativos, desde los que debe avanzarse hacia la autonomía teórica de la bibliotecología.

6. El discurso a favor de la aparente neutralidad de la disciplina debería ser abandonado y la realidad, asumida. La bibliotecología tiene unos principios ideológicos, como también los tiene económicos y políticos; sus profesionales deberían esclarecerlos, analizarlos y encontrar buenos argumentos para defenderlos, cuestionarlos o cambiarlos.

7. La mercantilización de la biblioteca y de sus procesos y actividades debería denunciarse, nunca naturalizarse. No tenemos que olvidar que se trata de una entidad nacida para dar poder a la ciudadanía, garantizar el derecho a la libertad de información y el acceso universal al conocimiento.

8. La presencia de las TICs en el mundo de la información ha brindado nuevos medios, canales y herramientas a la bibliotecología, y como tales deberían seguir siendo consideradas. Por eso mismo han de utilizarse para la consecución de los fines que ésta persigue, y no pueden ser confundidas con ellos.

9. La formación bibliotecológica debería ajustarse a las circunstancias de las bibliotecas actuales sin perder de vista las bases históricas, las estructuras teóricas y las diferentes corrientes de la disciplina. Las escuelas de bibliotecología tienen que ser algo más que la antesala del mercado laboral y constituirse en un espacio de educación integral y humanista, en el que se formen profesionales críticos, capacitados en todos los aspectos de la disciplina y no solo en aquellas competencias que exija el perfil de un determinado puesto de trabajo.

10. Las asociaciones y organizaciones bibliotecológicas no deberían hacer suyos los intereses mezquinos del sistema capitalista ni someter sus estructuras a la lógica del mercado. En lugar de albergar foros de publicidad, venta de servicios y tráfico de información, deberían brindar espacios de verdadero aprendizaje, intercambio y difusión de conocimientos.

11. El colectivo bibliotecológico debería fomentar puntos de encuentro en donde primen la horizontalidad y la cooperación, abrir sus discusiones más allá de los círculos académicos y combatir el miedo a hablar y el monopolio de la censura.

12. La práctica bibliotecaria debería concentrarse en el servicio a la sociedad en general y a su comunidad en particular desde una perspectiva de desarrollo de base, respondiendo a sus necesidades y garantizando las libertades expresadas, entre otros documentos, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

13. La bibliotecología jamás debería perder de vista su historia de siglos y, sobre todo, las luchas sociales de las que ha sido partícipe. Su compromiso con las batallas actuales depende de ello.

 

Notas

[1] Mario Benedetti. "No te salves". En Poemas de otros (1973-1974).

 

Acerca de la entrada

Texto: Edgardo Civallero.

Fecha de publicación: 05.05.2015.

Foto: "Abdel Kader Haidara, custodian of Mamma Haidara Library, Timbuktu, Mali", de Brent Stirton/Getty (enlace).

El texto corresponde a la sexta y última parte del artículo "Contra la 'virtud' de asentir está el 'vicio' de pensar: reflexiones desde una bibliotecología crítica", de Edgardo Civallero, publicado como pre-print en Acta Academica y en Issuu. Las seis partes que componen la serie pueden consultarse juntas aquí.

 


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