Cabecera. Bibliotecario. Por Edgardo Civallero
Apuntes críticos

Biblio-precarios anónimos

Apunte crítico 19


 

El hombre se pone de pie y se dirige al resto de los asistentes a aquella reunión, sentados en rueda en torno a él.

— Hola. Me llamo Juan, y soy bibliotecario.

— Hola, Juan — responden a coro los demás.

Y Juan comienza entonces a desgranar todos sus problemas, todas sus amarguras, todos los inconvenientes que enfrenta en su día a día como bibliotecario. O "biblio-precario", como él y sus colegas han comenzado a auto-denominarse debido a la alarmante precarización laboral de su profesión. Los asistentes asienten, pesarosos: quien más, quien menos, todos ellos se identifican con aquel colega y con sus tribulaciones. Es por eso que se reúnen allí, en la Asociación de Biblio-precarios Anónimos: para compartir sus penas, apoyarse, darse ánimos o compartir esperanzas, estrategias y soluciones.

¿Fantasía? Sí, en efecto. Pero basta dictar un curso, un seminario o una conferencia sobre bibliotecología social a la que asistan más de veinte bibliotecarios para encontrar que el turno de preguntas se convierte en una suerte de reunión de "biblio-precarios anónimos": bibliotecarios que aprovechan el espacio para quejarse, denunciar o lamentarse de sus condiciones de trabajo. Tanta es la frustración.

Unas condiciones de trabajo, en efecto, cada vez más lamentables, y sobre las que, al parecer, ninguna asociación profesional, sindicato o colegio tiene control. Parece faltar poco para que la Asociación de Biblio-precarios Anónimos pase de ser una fantasía a una realidad.

 


Apuntes críticos

Libros y magias

Apunte crítico 20


 

"Liber est lumen cordis, speculum corporis" (El libro es luz del corazón / espejo del cuerpo"), dice el célebre fragmento "Quid est liber?" incluido en el Codex Miscellaneus (fol 26v), texto del siglo XI conservado en Toledo (España).

Bella definición. Aunque, a veces, me gusta explorar otras, más allá de los clásicos. O inventarlas.

El problema es que, en este último caso, obtengo más preguntas que respuestas.

Si, como dice el poeta colombiano Jairo Aníbal Niño, "un gato es una gota de tigre" (¿y un tigre es un aguacero de gatos?), un libro ¿es una gota de qué? ¿De saberes y creatividades? ¿De recuerdos y sueños? ¿De experiencias, buenas y malas? ¿De todo ello (y mucho más)? ¿De nada de ello?

¿Y una biblioteca es un aguacero de libros (y de otras cosas)? ¿O también podría ser una gota de algo (una tangible gota de nuestra intangible memoria colectiva, por ejemplo)?

Sea como sea, la sola posibilidad de que el libro (y otros documentos) y las casas, contenedores y espacios que los cobijan (llámense como se llamen) permitan este tipo de juegos habla a las claras de su valor. Es una pena que el mundo parezca avanzar, a trancas y barrancas, hacia una realidad que da la espalda a saberes y memorias.

Y que nos estemos convirtiendo, como señalaba el filósofo español Julián Marías, en unos seres primitivos con demasiada información.

 


Apuntes críticos

Usando tres planetas

Apunte crítico 21


 

La idea fue planteada por los investigadores estadounidenses Jennie Moore y William E. Rees en 2013, en el capítulo 4 del ya célebre informe "State of the World" de The Worldwatch Institute titulado "Is Sustainability Still possible?" (disponible en línea).

Midiendo la huella ecológica de la población humana actual, es posible detectar que aproximadamente la quinta parte de la población mundial vive en países de renta alta (la mayor parte de Norteamérica, Europa, Japón y Australia, más las elites consumistas de los países de renta baja). Para mantener su nivel de vida, esa quinta parte se apropia de las cuatro quintas partes de los recursos naturales mundiales, y genera la mayor parte de los residuos nocivos (incluyendo los gases de efecto invernadero).

Grosso modo, esa quinta parte, ese sector de la humanidad, vive como si dispusiera de los recursos y la capacidad asimilativa de tres planetas Tierra.

Y, por supuesto, pocos de los miembros de ese sector están dispuestos a renunciar a su modo de vida. Muchos prefieren no mirar, a otros no les importa (siempre que no se toquen sus privilegios), y otros apuestan por un utópico wishful thinking ("en un futuro cercano todos nos iremos a Marte", "en un futuro cercano la ciencia solucionará todos nuestros problemas", etc.)

Ocurre que, al paso que vamos, no habrá futuro cercano. Y la ciencia está muy lejos aún de solucionar nuestros problemas.

Mientras tanto, los bibliotecarios... ¿hacemos algo al respecto? ¿Somos parte del problema? ¿De la solución? ¿Tenemos siquiera una mínima idea de lo que está ocurriendo, y de cuál es o podría ser nuestro papel en esta situación? ¿O somos, nosotros también, partícipes del wishful thinking?

 


 

Acerca de las entradas

Textos: Edgardo Civallero.

Foto 01: Policy Options (enlace) | Foto 02: Paulina's Daily Dose of Art (enlace) | Foto 03: Heathwood Press (enlace).

Índice de apuntes.

 



Las entradas publicadas en este blog pueden accederse a través del índice de entradas. También pueden consultarse las tablas de entradas organizadas por título de serie y por palabras-clave.

Las entradas pertenecientes a la serie de notas Conocimiento y biosfera pueden leerse aquí, junto a las de las series Apuntes bibliotecarios(antes Apuntes críticos) y Gotas de animación a la lectura.Asimismo pueden consultarse las distintas entradas de las columnas Palabras ancladas, Los muchos caminos, Palabras habitadas y Libros y lecturas indígenas.

Por último, las conferencias, los artículos académicos y otros trabajos similares pueden consultarse a través del listado completo de publicaciones, o bien revisando el archivo de Acta Académica (de acceso libre) o las plataformas Academia.edu, Issuu, Scribd y Calameo.